EL Gran Colisionador de Hadrones es siete veces más potente que cualquier otro acelerador de partículas, y debido a su tamaño y peso (unas 12000 toneladas) como el de su detector ATLAS o CMS, se tienen que bajar pieza a pieza y montarse a 100 metros de profundidad, estos detectores son capaces de tomar 40 millones de fotografías por segundo para la recogida de datos, consumiendo cada vez que se pone todo el sistema en marcha unos 120 MW de electricidad, y se emplean más 10.000 toneladas de nitrógeno y 60 toneladas de helio para mantener algunos de los sistemas a -273 ºC.
Una vez puesto en marcha, la cantidad de datos que se generan por segundo, es el equivalente al que se pueden grabar en 200 CDs y un total de 15 millones de gigabytes al año, una vez recogidos, se enviaran a todo el mundo para que 5000 científicos las analicen, para ello se a creado una red de comunicaciones llamada GRID.
El documental muestra estos y otros de los aspectos de LHC, es francamente interesante.
Está en YouTube dividido en cinco partes: 1, 2, 3, 4, 5.
Como ya comenté hace unos días el LHC maneja la cantidad ingente de 15 petabytes de información y que estos datos en gran parte están gestionados por el sistema CernVM, una distribución adaptada de Linux, ahora podemos ver las impresionantes instalaciones donde está el centro de datos y son almacenados esos petabytes.
Desdeaquí se pueden ver todas las imágenes al completo.
Así es, según parece el sistema operativo base de este experimento es una distribución adaptada de Linux llamada CernVM, esto es debido a que en los primeros ensayos al usar el sistema Windows Vista el interfaz Aero ralentizaba el acelerador de partículas.
Esta versión de Linux se utiliza para controlar una red que maneja ¡15 petabytes de datos! a través de 100000 CPUs de todo el mundo.
No es por meterme con el Vista, pero cuando hay que dar la talla en cosas importantes, solo los mejores salen adelante.
Si estoy escribiendo esto es porque el LHC no ha acabado con el Mundo, así que, qué mejor que comprarse unacamiseta para gritar a los cuatro vientos que el planeta está a salvo un día más.